Afusap de Pozo Almonte: LUCHANDO POR SOBREVIVIR

Fue hace poco más de un año que unos cuarenta funcionarios y funcionarias de Pozo Almonte decidieron crear una asociación base porque no estaban de acuerdo con cómo estaba operando, hasta ese momento, la única organización que los agrupaba en su localidad.

No era la primera vez que se intentaba, pero en esta oportunidad sí resultó. Lo cierto -como cuenta su presidente, Andrés Vicencio- es que tanto la otra asociación como el departamento de salud les han hecho la vida imposible con amenazas, despidos y presiones para acabar con Afusap.

Parece que la historia en el extremo norte del país es solucionar diferencias u otras situaciones conflictivas creando nuevas organizaciones. Así, hubo una primera división en Tarapacá de la federación Corpamar y se creó Fetrasam. En 2018 nuevas diferencias llevaron a la creación de una tercera federación. Esta, dice, el dirigente, no pudo incorporarse a Confusam por deudas de sus asociaciones base con la confederación. A esta nueva federación pertenece la asociación base que le hace la vida imposible a Afusap.

Afusap surgió porque “había regalones de la asociación base y se nos cargaba la mano a los otros funcionarios en pos de unos pocos que no quieren atender, y a quienes les crean agendas fantasmas”, expresa Vicencio.

De hecho, precisa que los tres dirigentes de la otra asociación base de su comuna encabezan la nueva federación.  “El problema más fuerte lo tenemos nosotros porque somos pocos, pero Iquique también tiene problemas al igual que Alto Hospicio”, afirma.

Alianza con jefatura

Andrés denuncia algunas de estas malas prácticas: “Como sicólogo atiendo pacientes y tuve una dificultad derivada de la presión que ejerció la jefatura subrogante del cesfam, debiendo ir de urgencia en la mañana a la inspección del trabajo. Por ello, solicité que se les avisara a los pacientes que los atendería a todos en la tarde de ese mismo día. No llamaron y los mandaron a ponerme reclamos y eso lo hizo una funcionaria adscrita a la otra asociación”, precisa.

Dice que también son perseguidos por las autoridades de salud. Indica Andrés que Claudia Guillén fue fundadora de la asociación, pero después ganó por concurso público el cargo de directora del cesfam y renunció para mantener un justo equilibrio con las dos organizaciones. Pese a ello, comenzó a ser presionada y, finalmente, fue acusada de maltrato laboral. A  mediados del año pasado se inició un sumario y hoy el caso está en tribunales. Al asumir la subrogante le restó funciones al presidente de Afusap y aunque la inspección del trabajo falló a favor del dirigente la corporación se fue a juicio.

Paralelamente otros miembros de la organización han sido despedidos, presionados y obligados a renunciar. Por estas circunstancias, Andrés considera que puede haber una alianza de apoyo mutuo con la encargada de salud municipal. Dice que desde que asumió ese cargo Andrea Quero, “comenzamos a tener mayores dificultades”.

Asociación de Funcionarios de salud de Pozo Almonte

Presidente: Andrés Vicencio

Secretaria: Patricia Rivera

Tesorero : Manuel Morales

Creada el 15 enero de 2018

Revista Infusam Nº 30, abril 2019 

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