El 1 de Mayo

En 1886 en Chicago, un grupo de trabajador@s anarquistas hicieron una huelga masiva para reclamar por la jornada laboral de ocho horas. Hubo enfrentamientos violentos con la policía y con un grupo privado de seguridad al servicio de los empresarios. La sangrienta represión causó varios muertos y medio centenar de heridos.

L@s manifestantes fueron juzgados en un bochornoso proceso judicial. Los jueces fueron nombrados de manera fraudulenta y se condenó sin pruebas a la horca a los líderes anarquistas. Años después, se los llamó “Los Mártires de Chicago”.

El I Congreso de la Internacional Socialista, reunido en París, decidió declarar el 1º de mayo de 1889 “día mundial de la lucha obrera”, en conmemoración de la masacre de Chicago. Un año después, obreros de todas partes del mundo, se manifestaron por primera vez en el Día Internacional de l@s Trabajador@s.

En Chile al comenzar el siglo XX l@s trabajador@s no tenían ningún tipo de legislación social o laboral que brindara protección. Fue a través de las mutuales, sociedades de resistencia y las mancomunales, que se organizaron para proteger a sus asociad@s y fomentar la solidaridad proletaria.

Entre 1925 y 1931 se promulgan leyes sociales y el Código del Trabajo.

La Federación Obrera de Chile (FOCH) comenzó como una agrupación de obreros de ferrocarriles con una orientación mutualista ligada al Partido Demócrata. A mediados de la década de 1910, comenzaron a integrarse l@s trabajador@s de salitre y adquirió un carácter nacional. Asimismo, el Partido Demócrata perdió influencia al imponerse en la organización las ideas revolucionarias del Partido Obrero Socialista liderado por Luis Emilio Recabarren, convertido después en el Partido Comunista, asumiendo la Federación una actitud anticapitalista y revolucionaria que se manifestó con fuerza en las movilizaciones sociales que caracterizaron la década de 1920.

En 1934, la violenta represión del gobierno de Alessandri a una huelga ferroviaria, tuvo como reacción la unidad de las distintas organizaciones que agrupaban a l@s trabajador@s. De este modo, se gestó en la huelga el Frente de Unidad Sindical, que organizó el Congreso que en diciembre de 1936, dio vida a la Confederación de Trabajadores de Chile (CTCH).

A fines de la década de 1940, el movimiento obrero, fue fuertemente reprimido y debilitado por el gobierno de Gabriel González Videla al promulgar la Ley de Defensa de la Democracia o “Ley Maldita”. Entonces la conducción del movimiento de trabajador@s fue asumido por las organizaciones de emplead@s, especialmente del sector público, los que a través del liderazgo de Clotario Blest lograron organizar una nueva confederación de trabajador@s en 1953: la Central Única de Trabajadores de Chile, CUT.

Durante los oscuros años de la dictadura Pinochetista, el movimiento sindical sufrió el embate de las fuerzas represivas, lo que significó cárcel, muerte y exilio para trabajador@s y lideres/as sindicales. Pese a ello el movimiento sindical logró resistir, transformándose en un actor vital en la recuperación de la democracia, logrando a fines de los 80 constituir la Coordinadora Nacional Sindical, que antecedió a la Central Unitaria de Trabajadores CUT.

Hoy Chile es un país que sigue creciendo económicamente, pero con la mayor desigualdad del mundo. Mantiene precarias y flexibles condiciones laborales, mediante leyes fragiliza y limita la organización sindical y nos fuerza a entregar parte de nuestro salario a cambio de pensiones de miseria. Tristemente se ha impuesto la cultura del individualismo, la competencia, el sobre endeudamiento, la discriminación, la baja sindicalización o la afiliación interesada sólo en beneficios que éste entrega sin compromiso ni comprensión de su sentido esencial.

El 1 de mayo debemos conmemorar nuestra historia  y manifestarnos en la unidad de quienes no tenemos más capital que nuestro trabajo y la fuerza de nuestras organizaciones para lograr avanzar hacia la construcción de una sociedad equitativa y solidaria.

Este 1 de Mayo 2017 levantemos con fuerza  la demanda por NO + AFP

 

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