Declaración Pública

Santiago, 25 de enero de 2017

Para la CONFUSAM, organización que representa a miles de funcionarias y funcionarios públicos del país es en extremo preocupante, los mega incendios forestales que están causando un daño inmenso al país cobrándose vidas humanas y bienes materiales irrecuperables, dañando especialmente a las familias más humildes.

Desde nuestra mirada, lo que hoy vive Chile solo es comparable a los terremotos de mayores proporciones tales como el sufrido en Febrero de 2010, exigiéndonos por tanto, nuestro mayor esfuerzo y solidaridad tanto para terminar con los incendios forestales, como para paliar sus consecuencias.

Asumimos responsablemente que el debate ineludible respecto de los orígenes del problema, el manejo realizado por las máximas autoridades del país, la existencia o no de recursos suficientes, la toma o no de medidas requeridas en tiempo y forma, exige ser postergado hasta que se supere el desastre y es esencial evitar e incluso sancionar todo tipo de especulaciones y particularmente, aquellas que pretenden obtener algún rédito en tiempos electorales.

Insistimos en todo caso que el debate será inevitable y que las responsabilidades políticas y legales deberán ser definidas asumidas por quienes las tengan, siendo de suyo irresponsable postergarlo una vez se resuelva la contingencia.

Como organización podemos dar fe del apoyo solidario entregado por nuestras bases en las regiones más afectadas, apoyo que posteriormente se realizará de manera más institucional a través de los mecanismos y existentes en la CONFUSAM.  No dejaremos solos a las y los nuestros. Podemos asimismo afirmar que seguiremos desde nuestros consultorios, postas rurales SAPU, apoyando con la labor asistencial a quienes requieran de ella junto a las otras instituciones que actúan en casos de desastre.

Hacemos un llamado urgente a todas las autoridades del país que disponen de recursos a aportar prioritariamente a la superación de la emergencia, relegando a un segundo plano o postergando aquellas actividades habituales que puedan desviar recursos y esfuerzos en otras direcciones, como por ejemplo, todas las acciones festivas propias de época veraniega tales como paseos y fiestas organizados por las municipalidades, sobretodo en las zonas afectadas como las regiones VI y VII.

Un especial llamado a las empresas forestales que durante décadas se han enriquecido con el patrimonio  de los bosques chilenos, tienen la obligación moral de aportar todos los recursos posibles para apoyar en este desastre en el que no pueden eludir su responsabilidad.

Esteban Maturana Doña

Presidente Confusam