Un treinta por ciento se calcula que subirán los costos para brindar salud primaria en la comuna de Quinchao (Archipiélago de Chiloé) a causa del alza en el valor de los combustibles producido por la modificación al Mecanismo de Estabilización del Petróleo (Mepco) decretada por el Gobierno. Este importante incremento en el gasto preocupa enormemente a las dirigentas de esa comuna, quienes temen implique recortes de horas al equipo de salud y afecte la atención de las y los usuarios.

Quinchao, Alao, Apiao, Chaulinec, Caguach, Linlín, Llingua, Meulín, Teuquelin y Quenac son las islas que recorren a diario en sus rondas sanitarias las y los trabajadores de la atención primaria de este sector de Chile. “Todo el trabajo se hace en islas porque nuestra población habita en ellas”, explica la presidenta de Asofusam Quinchao, Patricia Cárdenas.
Solo cuando no salen a rondas por condiciones climáticas, los equipos permanecen con funciones administrativas en la Corporación ubicada en Achao o apoyando en los dos centros de la isla más grande del conjunto: la posta rural de Quinchao y la estación médico rural de Matao.
Son 120 las y los funcionarios de salud, considerando reemplazos, equipos de ronda, tens en cada isla, patrones de lancha y choferes.
Viajando por las islas
Precisa Patricia Cárdenas que cada traslado desde Achao a las islas cuesta unos 300 mil pesos y si deben arrendar lancha el costo se duplica. La situación se complica más cuando además de las rondas tienen urgencias. Expresa que en esos casos “el tens de la posta debe acompañar al usuario y concurre una lancha con un reemplazo para traerse al paciente y dejar otro profesional para no volver a la isla cuando se desocupe el tens y encarecer el procedimiento”.
Entonces, con cada emergencia, la Corporación se desfinancia. Pero el impacto no solo lo reciben las finanzas del municipio, también el equipo de salud: “tenemos que sacar al paciente aunque sea de noche, con temporal y arriesgando la vida”, comenta Cristina Guzmán, secretaria de la organización.
Caguach y Apiao son las islas más lejanas, entre hora y media y dos horas de navegación desde Quinchao. De esta manera, el combustible no solo resulta vital para llegar a las islas también para movilizarse por estas. Los equipos de salud son esperados por una camioneta para el traslado: “y si vamos muchos funcionarios algunos deben irse en el pickup o uno sobre otro para no gastar combustible en un segundo viaje”, plantea Cristina.
Explican ambas dirigentas que los gastos operativos de lanchas y camionetas subieron cerca de un 30 por ciento por el alza de combustibles. Por ello, temen que se reduzcan costos haciendo menos rondas, priorizando atenciones por video llamada o por teléfono, pero “disminuir las rondas significa dejar de lado controles vitales para los usuarios. Es difícil compensar si no los estás yendo a ver ni controlando. Es una bola de nieve”, afirman.
La secretaria de Asofusam enfatiza que como la Corporación ya está desfinanciada se han reducido las mantenciones y un equipo de salud “quedó a la deriva en el mar hace unas semanas y debieron rescatarlo”.
Otro problema que también afecta a usuarios y trabajadores es que las postas no fueron diseñadas para el clima y la humedad de la zona. Por ello, en invierno es imposible calefaccionarlas, tampoco se les entrega a los equipos de salud ropa de trabajo para el agua y el intenso frío en el archipiélago. Pese a estos múltiples inconvenientes, cumplen con amor y dedicación su tarea de llevar salud de isla en isla.
