– A su juicio ¿Cuáles son los principales desafíos para CONFUSAM en 2026?

-El primero está relacionado con el fortalecimiento de la atención primaria, dado que -lamentablemente- el Gobierno saliente la abandonó en todos los aspectos. Durante los dos últimos años congeló el valor del per cápita, provocando dificultades financieras en las comunas. Hay muchos municipios con déficit económico por el traspaso de los colegios a los Servicios Locales de Educación (SLEP). Esos gastos eran servidos con recursos del Fondo Común Municipal y, al quedar con deudas de arrastre, no han entregado aportes propios a la salud primaria solo el per cápita.

En ese sentido, esperamos que quienes asuman en marzo el liderazgo de la cartera de salud, adopten decisiones que permitan fortalecer los programas de atención primaria que van en directo beneficio de la población usuaria. Esta ha sido muy dañada porque sufre las consecuencias de que no haya fármacos ni horas de profesionales, lo cual dificulta entregar una atención de mejor calidad.

Otro aspecto es la protección de las y los funcionarios. Nosotros trabajamos en el territorio y atendemos a los sectores más vulnerables, y allí hay mucha violencia y delincuencia que viene de arrastre. Como el próximo Gobierno ha hecho tanto énfasis en que va a controlar la crisis de inseguridad, esperamos que el Presidente Kast cumpla su compromiso de proteger a las y los ciudadanos, pero también de proteger los beneficios que les entrega el Estado y uno de los más importantes -establecido por ley- es la salud pública.

-¿Le preocupa que el nuevo Gobierno avance en la privatización de la atención primaria?

-Hay una nebulosa aun al respecto. Se ha hablado en ciertos círculos de abrir la puerta a externos y eso, en lenguaje simple, significa privatizar. Sabemos que la atención primaria debe ser fortalecida con más especialistas que permitan reducir las listas de espera, pero no se puede lograr a costa de su privatización porque nos llevará a un caos, sobre todo en las comunas pobres, rurales y alejadas del radio urbano.

Privatizar significa incorporar el lucro en la salud primaria; que existan brechas de acceso por capacidad de pago; que se priorice la entrega de prestaciones que les resulten más atractivas económicamente a los privados y no las esenciales, afectando la equidad. La atención primaria perdería su esencia debilitándose la promoción y prevención en salud porque los privados buscarán rentabilizar sus servicios. Por eso quiero dejar en claro que, como CONFUSAM, vamos a defender el actual modelo de atención primaria y también nuestro Estatuto.

-Existe un importante déficit de infraestructura en el nivel primario ¿Cómo espera que se aborde?

-Recién se está retomando la construcción de centros de salud que quedaron abandonados por empresas que quebraron; existen proyectos abandonados por 5 o 7 años. Creemos que es importante que se construyan nuevos cesfam y postas rurales, pero también que se aborden las ampliaciones porque el hacinamiento es impresionante hoy en los centros de salud primarios.

Estamos trabajando en container sobre container, porque se aumenta el horario de atención y crece la población, pero los edificios siguen siendo los mismos. También faltan vehículos para traslados: las ambulancias, en general, están en pésimas condiciones y qué decir de los vehículos para transportar a los equipos a terreno; pero lo más grave sucede en el norte del país y en las islas. Creo que hay un gran desafío que tendrá que enfrentar el nuevo Gobierno en atención primaria porque estamos muy al debe.

¿Y en cuanto al ámbito interno de la organización?

-Como organización seguiremos defendiendo lo que tanto nos ha costado obtener con movilizaciones y con gestión permanente ante las autoridades y el Congreso. Nos hemos ganado un espacio a nivel país y seguiremos desde allí -con unidad y tolerancia- defendiendo a la atención primaria. Ese es nuestro rol y para eso tenemos que estar todas y todos.