Un largo calvario han vivido durante años las y los más de mil trabajadores de la atención primaria de La Serena, producto del millonario déficit de la Corporación Municipal provocado por una mala gestión de recursos. Finalmente, esta situación debiese ser resuelta con el traspaso del área salud al municipio, pero con un evidente menoscabo económico para el personal.

Hasta los últimos días de enero estuvo negociando la directiva de Afusam La Serena que preside Carlos Fuster. El objetivo fue que el traspaso desde la Corporación al Departamento de Salud del Municipio desde el 1º de febrero tuviese los menores efectos posibles para las y los funcionarios, resguardándose los derechos laborales adquiridos con la Corporación.

Cuenta que buscaron no perder una asignación que representaba el 30 por ciento del sueldo base, la cual finalmente se reemplazó por un incremento del 10 por ciento del sueldo base: “Flexibilizamos nuestra postura; sin embargo, la alcaldesa declaró que “los que no estaban de acuerdo que se fueran al sector privado, lo cual encendió los ánimos”, explica el dirigente.

Tampoco ayudó al proceso que en la prensa local, las autoridades señalasen que otorgaron un aumento en los salarios, cuando en la práctica las y los trabajadores pierden entre 50 y 180 mil pesos por el término de esa asignación especial y su reemplazo por un incremento menor.  Resta aun por negociar otros beneficios no económicos ganados en la Corporación y que, lógicamente, quieren mantener.

Respeto hacia las y los trabajadores

Fuster explica la urgente necesidad de que el municipio respete a las y los funcionarios: “la alcaldesa Daniela Norambuena no puede decir que aumentaron los sueldos, cuando en realidad bajaron”, indica. “Eso nos molesta porque hemos hecho un gran esfuerzo como trabajadores para sacar adelante la atención primaria en la comuna, nuestro compromiso es evidente ya que con este acuerdo perdemos poder adquisitivo”, precisa.

Añade el dirigente que este traspaso debe “significar una mejora sustantiva en las condiciones laborales. No puede seguir ocurriendo que los dentistas deban comprar la anestesia y los auxiliares el cloro para realizar sus funciones”.

Remarca, asimismo, que las razones que los llevaron a un paro de 84 días en 2024 no se han subsanado:  “Siguen faltando medicamentos y el equipamiento para nuestras tareas diarias es deficiente, pero nos dijeron que esto cambiará”. Por ello, destaca que esperan cambios “sustantivos en las próximas semanas dependiendo del Municipio y no de una Corporación cuyo déficit llegó a los a 86 mil millones”.

También resalta que las deudas de la Corporación con Coopeuch, cajas y otras cuyos montos les eran descontados y no cancelados a las entidades correspondientes, deben ser pagadas.

Finalmente, el dirigente señala que, si bien, el resultado no dejó plenamente conforme al gremio, esperan continuar dialogando para reducir al mínimo el impacto económico sobre las y los trabajadores.