Una importante corrección que permitió ampliar la convocatoria a las becas de especialidades médicas CONE 2027, realizó CONFUSAM en el proceso que se inició en octubre, permitiendo que se mantenga la exigencia de un año de trabajo en la salud primaria y no se incrementase a tres el requerimiento para algunas especialidades. Ahora, el desafío será que las y los becados puedan poner en práctica lo aprendido al volver a sus comunas.
Las Becas del Concurso Nacional de Especialidades Médicas, permiten que las y los médicos que se desempeñan en atención primaria por más de un año, puedan especializarse mediante una beca. “El objetivo es que a su retorno a la APS, mediante sus nuevas competencias impulsen una mayor resolutividad en el centro de salud. Para ello, el Estado dispone de programas de perfeccionamiento o especialización que ofrecen los servicios de salud o el Ministerio”, indica el secretario general de CONFUSAM, Wilfredo Neyra.
Hasta el 2025, los profesionales que llevaban desde 12 meses trabajando con contrato en una misma dotación de salud primaria, podían postular a siete especialidades en falencia, como son medicina interna, medicina familiar, obstetricia y ginecología, pediatría, siquiatría adulto, siquiatría pediátrica y del adolescente, y salud pública.

Sin embargo, prosigue el dirigente, a partir de este año se modificaron las bases, exigiéndose que, si los postulantes contaban entre 12 y 35 meses de labor en un centro de salud, solo podrían aspirar a perfeccionarse en medicina familiar y desde los tres años de desempeño, en las restantes especialidades.
Esta situación fue alertada en las reuniones de la Comisión de Formación y Educación Sindical, y Wilfredo Neyra -quien la preside- se ocupó de abordarla con el Ministerio de Salud.
Rol más activo de CONFUSAM
Explica el dirigente que la función que cumplía la organización era integrar la Comisión Evaluadora que seleccionaba a las y los beneficiados, pero que decidieron tomar un rol más activo.
Basándose en que en su Cuenta Pública, la Ministra Chomalí “señaló como prioridades del sector a la salud mental, el envejecimiento poblacional, las listas de espera en medicina interna, entre otras, planteamos que no era posible solo priorizar salud familiar”, expresa Neyra.
Con ese argumento, lograron que se mantuviera con un año de desempeño, la postulación a las siete especialidades falentes, y que en 2027 se conversara sobre cuáles deben priorizarse. De esta manera, la reactivación de la Comisión de Formación y Educación Sindical comienza a traducirse en resultados concretos: mantener el acceso a las Becas CONE, evitando restricciones que habrían profundizado las brechas de formación y especialización médica en la APS.
Pero lo central, destaca el secretario general, es que la Comisión se puso como meta conocer cómo ha impactado en las comunas este plan de formación. Para ello, impulsarán en 2027 un diagnóstico que les permita saber qué ha pasado con las y los beneficiarios a su retorno a la atención primaria.
