Si bien, las predicciones para este invierno en el país fueron bastante duras, en Putre -en la Región de Arica y Parinacota- la situación se está tornando mucho más peligrosa que lo habitual para las y los trabajadores de atención primaria que deben rescatar a los accidentados en la carretera internacional 11CH y en los otros caminos del altiplano andino, sin disponer del equipo necesario para dichas labores.
Chile es un país muy vulnerable al cambio climático y ello se está expresando con fuerza en las distintas localidades. Nieve reciente en el desierto de Atacama, lluvias intensas y fríos extremos dan muestra de esta situación
Danilo Arenas, secretario de la Afumsar de Putre, cuenta que el 25 de junio vivieron una situación de extremo peligro: “íbamos a un requerimiento en la ruta A23, bordeando el volcán Taapaca y no pudimos llegar al lugar del accidente; la ambulancia no logró pasar y quedamos varados más de una hora con varios grados bajo cero”, cuenta.
Por su parte, la presidenta de la asociación, Elisa Mamani, expresa que hechos como el narrado son comunes, ya que no se dispone de cadenas para la nieve ni de otros elementos de seguridad, menos cuentan con vestimentas adecuadas para hacer frente a un invierno que, fácilmente, puede alcanzar los 20 grados bajo cero.

Pese a las carencias de equipamiento deben cubrir los numerosos incidentes en la ruta 11CH por el mal tiempo. Esta carretera une a nuestro país con Bolivia, siendo el acceso principal desde y hacia el puerto de Arica, permitiendo a ese país andino importar y exportar sus productos por vía marítima. En sus 192 km se pasa desde el nivel del mar a los 4.300m de altura, pudiendo ser el apunamiento una de las causas de los constantes accidentes además de derrumbes y nevazones.
Pero no solo atienden la carretera también deben realizar rondas médicas bajo las inclemencias del tiempo que se va agudizando. En invierno es la nieve y el frío y en el verano las intensas lluvias y el barro. Tampoco pueden acoger a los usuarios en un centro de salud calefaccionado luego de que estos recorren extensos kilómetros para su atención. El cesfam de Putre tiene 35 años, no dispone de conectividad adecuada ni de espacio suficiente. Sin proyecto de remodelación aun, urge que esta pequeña localidad de Chile sea preocupación de las autoridades.
