“Estamos muy contentos celebrando la puesta en marcha de este proyecto de comunas pioneras con la atención primaria universal,”, señalaba en Linares -en mayo de 2023- Bernardo Martorell, entonces Coordinador de la reforma de salud y hoy Subsecretario de Redes. La Universalización se planteaba como un proyecto que cubriría al cien por ciento de la población, pero meses antes el Congreso había dado un portazo a ese objetivo al rechazar la reforma tributaria que lo financiaría.
Así las cosas, a poco de que concluya el Gobierno de Gabriel Boric, la Universalización de la Atención Primaria se está implementado solo en 28 comunas de las 346 que debió cubrir. Sigue siendo un Programa de Reforzamiento (PRATS) y no logró convertirse en una política pública en este periodo. Recordemos que su objetivo era que todas las personas que vivan, trabajen o estudien en la localidad, independiente de si pertenecen a Fonasa, isapre u otro seguro, pudiesen acceder a las prestaciones del nivel primario.
“En Linares, retrocedimos”
Por su parte, en Linares -comuna que lleva más de dos años con la Universalización-, “se ha retrocedido en este proceso”, denuncia la vicepresidenta de la Federación Ferfumaps del Maule y presidenta de Afusam Linares, Mariluz Chaparro.
Dice que en el primer año del programa se fortaleció la salud municipal al contratarse equipos multidisciplinarios para los centros más grandes. Se incorporaron 60 personas para cubrir la extensión horaria, lo que duró hasta fines de 2024. Indica Mariluz que como el valor del per cápita se congeló para 2025, “el PRATS de Universalización llegó con menos plata y, además, se estableció un monto específico para gastar en recursos humanos”.

Esta disminución -continúa-, unida a que el municipio no realiza aportes económicos a la salud de la población, solo destina el monto que recibe del Estado por per cápita y programas, hizo que la Corporación municipal, “redujese la jornada laboral a 18 trabajadores y trabajadoras, perdiéndose 800 atenciones mensuales”, afirma.
En concreto, se restringieron horas odontológicas; disminuyó la oferta de profesionales de la extensión horaria y se cerró el programa de visita domiciliaria rural (para dependencia leve y moderada) a pacientes con movilidad reducida o muy mayores, entre otras afectaciones a la atención usuaria.

A lo anterior, se ha unido una mala gestión en los centros de salud, agravando el problema para las y los usuarios: “La comunidad está reclamando porque tenemos filas de cuadras en uno de los centros más grandes, el cesfam San Juan de Dios”, expresa la dirigenta.
La directiva de Ferfumaps ha buscado visibilizar estos hechos con el Departamento de Salud y los concejales para acordar “cambios que mejoren la gestión en salud y generar agendas más flexibles”, concluye Mariluz Chaparro.
