Confusam exige al gobierno el cese de la represión que ya ha lesionado gravemente más dos millares de chilenos

Domingo 10 de noviembre de 2019

Las cifras de heridos que los medios de comunicación han difundido en estos días rebasan cualquier capacidad de diálogo  con el gobierno. Cuando las protestas en días hábiles no cesan y continúan repletando las grandes avenidas de Santiago y otras ciudades a través del país, la Moneda insiste en utilizar cada vez mayor poder represivo en contra de las personas que legítimamente gritan su descontento por un país que traicionó a sus ciudadanos por más de treinta años.

Naciones Unidas, la Unicef, la Cruz Roja y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ya alzaron la voz por las alarmantes cifras de personas vulneradas gravemente en sus derechos mediante tortura y lesionadas por armamento no letal. Mención aparte ameritan las y los heridos con pérdida parcial o total de la visión, incluso con mutilación ocular, que según cifras del Colegio Médico suman más de 200 casos con lesiones graves, situación que ya reúne las condiciones de una catástrofe sanitaria sin precedentes en nuestra historia y en el mundo.

Pero al mismo tiempo en que el pueblo está siendo ferozmente reprimido el Presidente posa con una sonrisa para los fotógrafos junto a la pileta del Patio de los Naranjos. Al parecer, esa es la ceguera que el mismo gobierno intenta instalar en nuestros jóvenes apunta de perdigones disparados al rostro. Es el caso de Gustavo Gatica, quien perdió ambos ojos, permaneciendo aún en estado grave. Ayer, afuera de la clínica donde está internado, un grupo de familiares y amigos se manifestaban pacíficamente para luego ser reprimidos con carros lanza agua y bombas lacrimógenas. Sin palabras, la violencia sobre la violencia.

Por si esto no bastara, Carabineros ingresó este viernes a los jardines del Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar, disparando balines y bombas lacrimógenas ignorando toda consideración con un recinto de salud en cuyo interior hay personas en estado grave, cuya salud se vio afectada por esta acción.

No obstante, el gobierno persiste en su ceguera y en intentar cegar a cientos de chilenos con las mutilaciones oculares, que a estas alturas parece una cruel metáfora de un gobierno, que desprecia el diálogo honesto con la comunidad y que es incapaz de ver y escuchar lo que millones de chilenos han estado gritando en las calles hace tres semanas.

Por estas razones, la Confusam exige al gobierno el cese de la represión masiva y sistemática, el respeto irrestricto a los derechos humanos y el inicio las acciones necesarias para una nueva constitución creada en democracia, que aúne voluntades para levantar un Chile más humano, diverso, solidario e igualitario.

Como trabajadores que hemos dedicado nuestra vida a la salud, hacemos nuestro el dolor de las víctimas de la represión de Estado, que marcará a toda una generación que no siente miedo y que continuará clamando por la justicia social que tanto anhelamos.