Declaración pública sobre paralización de AFUSAM Osorno

 

Santiago, 23 de Julio de 2019.

Producto de una inexcusable negligencia de la empresa privada ESSAL, 200.000 personas quedaron más de diez días sin abastecimiento de agua potable, hecho que pone en riesgo extremo la salud y la vida de miles de seres humanos, generando además daños incalculables en las actividades cotidianas de la ciudad de Osorno, afectando de manera especial, la atención de salud en los establecimientos hospitalarios y de Atención Primaria, los que exigen contar con servicio de agua potable garantizada en sus características físico-químicas y bacteriológicas para su uso sin someter a riesgo ni a las personas que demandan atención, ni al personal de salud.

Después de días de someter a la población a desabastecimiento del vital líquido, en fecha reciente se restablece el servicio de agua potable pero, a poco de reiniciarse el abastecimiento, los CESFAM y SAPU de Osorno debieron suspender atención a público ante la evidencia de que el agua disponible mostraba signos de contaminación con coliformes, situación que imposibilita mantener la actividad asistencial.

Ya fue un hecho del todo irresponsable que se mantuvieran funcionando los establecimientos de salud municipal durante los días de desabastecimiento, a contrapelo de las exigencias del Decreto 594 que obliga a suspender la actividad laboral si no se garantizan las debidas condiciones sanitarias para el personal y por supuesto, el continuar la atención ante la evidencia de contaminación del agua, constituiría un hecho de connotación criminal.

Por los hechos descritos, nuestra organización local, AFUSAM Osorno, resolvió iniciar un Paro de Actividades por 48 horas en SAPU y CESFAM, exigiendo las debidas condiciones sanitarias para reiniciar la atención a público, demandando además que la autoridad sanitaria regional, SEREMI, transparente los exámenes y que éstos a su vez sean verificados por un tercero.

La situación acaecida en Osorno de gravedad con mayúsculas y merece el máximo rechazo la intención de algunas autoridades de bajarle el perfil. Nuevamente se demuestra que cuando lo que se persigue es el lucro con un servicio, los resultados pueden ser nefastos y en el caso específico de bienes de uso público como el agua, de costos invaluables para las personas. Lo ocurrido demanda además de las multas y las debidas indemnizaciones, el término de la concesión a una empresa como ESSAL, cuyo prontuario en materia de problemas con su servicio es un dato de la realidad pero que hasta la fecha, no ha dado paso al término de su actividad por razones inexplicables.

Al respecto, para la Presidenta de la Confusam, Gabriela Flores, la contaminación del agua de los consultorios de Osorno “viene a sumar más problemas a una emergencia sanitaria en cuyo abordaje donde todo ha salido mal, afectando a cientos de miles de orsornin@s. La mala interpretación del decreto 594 por parte de la autoridad local ha complicado aún más la situación de riesgo para las personas, es por eso que, como funcionari@s de la salud pública apoyamos la decisión de AFUSAM Osorno por levantar la seguridad de las y los usuarios y la dignidad del trabajo en condiciones dignas como banderas de lucha”.