Movimiento Feminista: Después del 8M, ¿Qué?

Tanto en el mayo feminista de 2018 como en el reciente 8M, las chilenas dieron poderosas señales de los cambios que se requiere implementar en nuestra sociedad. Como estas transformaciones son estructurales, existe claridad en el movimiento respecto a que no es tiempo de cantar victoria, ya que las desigualdades se han mantenido durante demasiados siglos como para creer que pronto serán modificadas. 

Hace ya un siglo la OIT adoptó los primeros convenios sobre mujeres y trabajo. Con ellos se avanzó en regulaciones internacionales. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido, ciertas  barreras para el ingreso de la mujer al mundo laboral se mantienen: siguen teniendo más probabilidades de emplearse en ocupaciones poco calificadas y en peores condiciones que los hombres. Mil trescientos millones de mujeres tienen empleos en comparación con 2.000 millones de varones y solo el 27,1 por ciento de los cargos directivos y de liderazgo está en manos femeninas. Asimismo, la doble jornada continúa sobre sus hombros.

Mujer y trabajo

Desde el ámbito del trabajo, la lucha de las mujeres proletarias en nuestro país comenzó a la par del desarrollo del movimiento obrero.

A fines del siglo XIX, ellas se organizaban en sociedades de socorro mutuo y expresaban su voz desde la prensa: “para solucionar el trabajo de la mujer se presenta una forma clara: organizarse por gremio para protegerse de los abusos patronales… instruirse para ser conscientes y fuertes para defender sus santos derechos”, agregando que  mientras las sociedades humanas cambian “en su organización de monarquías absolutas en constitucionales y en repúblicas, pero estas formas si concluyen con el sufrimiento de una parte de la colectividad de los hombres, no mejoran en nada la situación de la mujer proletaria 1”.

El siglo XX, por su parte,  trajo el nacimiento de nuevas entidades de obreras más activas ideológicamente. Paralelamente la mujer se organizaba en múltiples espacios políticos, sociales y culturales. Los sindicatos, asimismo, fueron creando sus departamentos femeninos y comisiones de mujeres y hoy existen también los que cuentan con representaciones de género.

Este año, Confusam fue una de las dos organizaciones sindicales nacionales que llamaron  a la huelga en Chile convocada por la Coordinadora Feminista 8M.

La decisión fue adoptada en el CDN de enero y demuestra su liderazgo y visión: “Fue un salto gigantesco sumarse a una convocatoria a huelga no por demandas directamente vinculadas a nuestro quehacer, sino más ideológica y valórica. Estamos a la vanguardia del movimiento feminista desde el ámbito sindical”, afirma orgullosa la encargada de género, Carolina Espinoza.

Carolina EspinozaCarolina Espinoza

Precisa que, si bien, en los últimos cuatro años se ha evolucionado hacia una mirada de género, desde sus inicios la Confederación incorporó políticas intencionadas “desde la ISP en las estrategias de fortalecimiento de la organización sindical”.  Cuenta la dirigenta que cuando ingresó a Confusam, el directorio lo integraban ocho varones y tres mujeres. Hoy lo preside una mujer y la acompañan otras cinco, constituyéndose en mayoría.

“Estamos propiciando un empoderamiento, queremos que todas las políticas y reivindicaciones tengan perspectivas de género y ese un cambio cultural muy profundo”, afirma Carolina. Comenta que el feminismo se está haciendo carne en los cuadros sindicales, aunque todavía hay diversos grados de conciencia sobre el tema.

En ese sentido, ejemplifica conque cuando se trabajó hace dos años en la aprobación de la ley de aborto en tres causales, hubo sectores más conservadores en la Confederación que no entendían esta ampliación de derechos, “tanto para nosotras como para la población usuaria. No comprendían que los derechos sexuales y reproductivos son solo un ámbito de nuestra demanda”, dice.

Cita, entre las otras reivindicaciones, alcanzar las vocerías y conducciones políticas de las organizaciones así como el fomento de medidas de cuidado de la maternidad y de los hijos, “con una mirada mucho más progresista para fomentar la cultura de la corresponsabilidad”.

Afirma que en la asamblea de la OIT ya  se discute  elaborar un convenio que regule y establezca líneas de prevención y sanción al acoso y violencia en los puestos de trabajo: “Es un problema que existe como en todos los espacios de la vida y que no está suficientemente abordado”.

cuadro1-fem

Hacia el  8M

La conmemoración del Día de la Mujer ha venido evolucionando desde una visión más paternalista, en que se celebraba con flores y chocolates, hacia la expresión de una lucha social por conquistar sus derechos. Ya en 2017 se convocó a nivel mundial a la primera huelga feminista de la cual nuestro país no se hizo parte. Pero, este año Chile se manifestó multitudinariamente.

En 2018 se crea la Coordinadora Feminista 8M y se decide no participar en la huelga mundial de ese año y preparar la de este. Es así como desarrollan una cuenta pública respondiendo a la visión reducida de una Agenda Mujer que plantea el Gobierno, y propician las tomas feministas en los centros de educación superior. En diciembre convocan al encuentro plurinacional de mujeres que luchan, que congrega a más de 1.300 participantes.

En esa oportunidad se levantó un programa con diez ejes temáticos que van desde la violencia machista y del modelo económico que afecta las condiciones de vida de toda la población -pero más en el caso de las mujeres-, hasta temas territoriales, y de cuidado del medio ambiente.

También se decide que la convocatoria a la huelga será general, esto es que incluirá a hombres y mujeres y que se considerará el trabajo doméstico. Por último, definen que las mujeres pasarán  al centro de las luchas sociales, explica la vocera del eje trabajo y seguridad social y dirigenta de jóvenes en la Fremesam, Moreen Ramos.Moreen-RamosMoreen Ramos

Se arman comités de huelga sectoriales y territoriales y brigadas de acción y propaganda. El resultado es que casi un millón de mujeres se expresan ese día en la calle. Tanto es el impacto que “el Gobierno se dio vuelta la chaqueta y dijo que habían tenido una marcha exitosa cuando llamaron a no movilizarse”, precisa.

Ahora las bases de la Coordinadora están en un proceso de evaluación que culmina a fines de abril con un encuentro para ver cómo prosiguen organizándose. Moreen adelanta que ya en una reunión en Temuco proyectaron que  las mujeres deben continuar articulándose: “siendo el feminismo un eje transversal de las demandas a nivel nacional”. Por ello, se sumarán a todas las movilizaciones que se vinculen a su programa como defensa del agua y No más AFP, entre otras.

cuadro-fem-3

La dirigenta reconoce que si bien este año alcanzaron “una gran movilización, no fue una gran huelga general”. Por esa razón, proyectan avanzar en ese objetivo para 2020 e ir consolidándose como movimiento.  “Sabemos que este es un proceso largo porque estamos apostando a cambios estructurales”, afirma.

1 Cádiz B., Sara. Sobre organización femenina obrera : (Dos palabras a mis hermanas) . Disponible en Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-75682.html . Accedido en 20/3/2019.

Revista Infusam Nº 30, abril de 2019