Violencia en los consultorios: Primeros avances

A nivel mundial los trabajadores de la salud son el grupo más afectado por la violencia. En nuestro país, una encuesta realizada en 2018 por el Ministerio del Interior revela que el 60 por ciento de quienes trabajan en el sector, ha sido agredido durante los últimos 12 meses. Para comenzar a hacer frente a estas impactantes cifras, la mesa de seguridad que integra Confusam, Minsal y otros actores, implementa sus primeras medidas.

El vicepresidente de Confusam, Esteban Maturana, afirma que para mejor comprender el tema de la violencia se debe tener en cuenta que el acto de salud genera tensión, angustia y miedo en los usuarios, lo que provoca que “habitualmente lo acompañe la violencia”. Bajo esa mirada resalta otro elemento fundamental: “la carencia de recursos hace que, con frecuencia, no se entreguen las respuestas esperadas y eso también provoca violencia”.

A ello suma que la campaña sistemática contra los servicios de salud en el mundo para facilitar su privatización, ha sido el caldo de cultivo, “para que la violencia crezca en los últimos años, tanto en gravedad como en cantidad”.

maturanaEsteban Maturana

Como esta misma situación también viene impactando con fuerza a nuestro país, el 30 de mayo del año pasado, la Confederación realizó su primer paro en protesta por el aumento de la violencia en los centros de salud, lo que motivó que empezara a funcionar una mesa de seguridad en conjunto con el Minsal, Ministerio del Interior, Asociación  Chilena de Municipalidades y Colegio Médico.

 Acostumbrados a la violencia

Leonardo Holgado, abogado de Confusam, da cuenta que desde 2017 se venían acumulando casos graves en atención primaria, pero en 2018 hicieron crisis porque aumentó su violencia. Entonces, comenta, surge la solución a la chilena: “hacer una ley”.

En ese marco, el profesional planteó abordar el problema desde un enfoque más amplio y se organiza una jornada interna con los encargados jurídicos de federaciones y asociaciones base. “Allí se discutió que la integridad física y seguridad personal está ampliamente asegurada con pactos internacionales convenciones y en la Constitución”, dice, pero lo que estaba al debe era “la calificación jurídica”.

Leonardo HolgadoLeonardo Holgado

Como la violencia es un problema que acompaña desde hace tiempo el trabajo en salud, hay acostumbramiento a ella. Así, se producen situaciones de alto impacto que se califican solo como “agresión” y este término engloba prácticamente todo: desde una mala palabra hasta un golpe.

En la jornada se profundizó en la importancia de detallar los hechos, lo cual se tradujo en un protocolo ministerial para registrar lo sucedido, el cual ya se implementó. De esta manera, asevera Holgado: “permite a los agentes y al tribunal calificar correctamente qué pasó”.

Paralelamente, argumenta el profesional, había un tema al que no se le daba la importancia necesaria. Esto es, que el centro de salud es un edificio público. “La gente tiene una cercanía con el consultorio igualándolo a una clínica privada, pero es un recinto público municipal –destaca– y eso también debía entrar en la calificación”.

Remarca que la agresión al equipo de salud al interior del consultorio tiene un elemento adicional, porque el ataque se produce en un recinto público y a un funcionario público. Añade que estos hechos no ocurren habitualmente en otras dependencias municipales, a diferencia del consultorio.

De esta manera, indica, se buscó generar dos ilícitos penales nuevos: uno, referido a que la agresión se realice en el consultorio y al equipo de salud; y  otro, que proteja al equipo en sus desplazamientos laborales fuera del recinto.

Avances

Hoy, producto de la mesa de seguridad, ya se encuentra implementado el protocolo para describir mejor las agresiones, afirma el abogado. Esto ha generado que aumenten las denuncias especificando el daño. Asimismo, remarca que una vez que se promulgue la ley de Consultorio Seguro, deberá reforzarse que las soluciones administrativas (como el protocolo) están conectadas con las penales.

A su vez, la Subsecretaria de Prevención del Delito está brindado apoyo sicológico, social y jurídico a los funcionari@s afectados por agresiones. De esta manera, se espera que también aumenten las denuncias, ya que actualmente solo uno de cada tres agredidos la presenta.

Una tercera línea de avance es el pronto ingreso del proyecto de ley Consultorio Seguro al Congreso, a más tardar a fines de enero según aseguró el ministro Santelices. Este aumentará las penas a quienes agredan a los trabajador@s de la salud.

Por último, se han comenzado a implementar 25 consultorios piloto con una serie de medidas de seguridad, como botones de pánico, guardias de seguridad y cámaras de vigilancia.

Las otras tareas

Si bien Esteban Maturana resalta que la mesa de seguridad ha adoptado medidas necesarias para resguardar a los funcionarios, como la instalación de vidrios especiales, cámaras y guardias  entrenados, señala que aún son intervenciones “menores considerando que es un problema nacional”.

Indica que se debe cubrir al cien por ciento de quienes trabajan en salud y no a un grupo focalizado: “la seguridad es para todos, aunque a los de mayor riesgo hay que darles prioridad en la implementación”, señala.

Agrega, que falta aún por abordar el tema de fondo, que tiene que ver conque “el sistema de salud cuente con los recursos para cubrir la demanda insatisfecha que genera violencia”.

Asimismo, añade que un segundo elemento fundamental tiene que ver con “educar a la población usuaria respecto de que con violencia lo único que se genera es más violencia, y que el personal de salud no es responsable de las carencias del sistema.”

 La Violencia de cada día

Una reciente encuesta efectuada por el Ministerio del Interior respecto a la violencia en los servicios de salud, entrega los siguientes resultados:

  • El 60% de los funcionarios reporta haber vivido alguna agresión física, verbal o conductas amenazantes en los últimos 12 meses.
  • Los tens son los más agredidos.
  • Solo se denuncia el 29% de las agresiones.
  • El agresor más frecuente es el paciente (39%) y familiares o acompañantes (21%).

Ministro Emilio Santelices:

“Nuestro compromiso es cuidar a los trabajadores de la salud”

Ministro Santelices

-¿Qué cambios espera propiciar con la futura ley Consultorio Seguro?

-Este proyecto de ley forma parte de una serie de iniciativas que estamos implementando. Queremos dar una señal que establezca claramente que cualquier persona que agreda, bajo cualquier forma a un trabajador de la salud en el ejercicio de sus funciones –particularmente gente que atienda en APS–, va a recibir penas superiores a las que pueda recibir en proporción a una falta similar en otras circunstancias.

De esta manera, reiteramos el compromiso de cuidar a los trabajadores. También se ha establecido la asesoría permanente a los trabajadores cuando se vean enfrentados a una situación de agresión o violencia, mediante un acuerdo con la Subsecretaria del Delito.

-Junto con aumentar las penas ¿este proyecto resguarda a los funcionarios agredidos?

-Contemplamos otorgarles más seguridad. Por ello, instamos a que cualquier trabajador expuesto a estas situaciones denuncie. Las oficinas para denuncia y protección de víctimas están disponibles para quienes puedan vivir una de estas desafortunadas circunstancias.

Esperamos poder transmitir claramente el propósito por el cual se toman estas medidas. Por una parte, persuadir a los delincuentes y, por otro lado, entregar certeza a los trabajadores de que como autoridad estamos preocupados de su seguridad.

-¿Cuándo ingresará este proyecto al Congreso?

-Esto debiese ser enviado en las próximas semanas. Con certeza dentro de este periodo legislativo. Esto es antes del 31 de enero. 

-¿Qué exigencias le coloca al Ministerio de Salud que la atención en APS se esté convirtiendo en una actividad de alto riesgo?

-Esperamos que no se convierta en una realidad de alto riesgo, sino sería una pésima señal de una situación más global a la cual no queremos llegar en ningún momento. Pensamos que nuestro país tiene una vocación de respeto y seguridad, y más allá de los hechos delictuales que conocemos, esta no es una práctica generalizada. Por ello, en conjunto con la Confusam y la Subsecretaria del Delito estamos buscando poner control a esta situación.

-¿Las medidas físicas de seguridad solo se focalizarán en algunos centros de salud o se espera cubrir la totalidad de los consultorios en algún plazo?

-Por ahora estamos avanzando en un número más acotado de consultorios, sobre todo en los que se han visto expuestos a estas situaciones de riesgos. Es obvio, que estas medidas –dependiendo de cómo funcionen y qué impacto tengan–, si es necesario vamos a tener que ir extendiéndolas.

No vamos a limitarnos en hacer todos los esfuerzos a nuestro alcance para resguardar la seguridad de los trabajadores de la salud.

INFUSAM Nº 29, enero 2019