Afusam Quintero: NACIDA PARA LUCHAR

Casi un año de existencia lleva Afusam Quintero, periodo en que ha que­dado en evidencia una serie de abusos del departamento de salud ampara­dos por la Municipalidad. Dictámenes de Contraloría así lo demuestran.

1,4 por ciento de funcionarios con contrato indefinido es el triste récor que ostenta el departamento de sa­lud de esta comuna. El único bene­ficiado es su director, José Acevedo, quien utilizó la última ley de alivio que negoció Confusam con el Go­bierno para regularizar su situación. Este hecho rebasó la paciencia de los 70 trabajadores y trabajadoras de esa unidad, quienes crearon su afusam, en noviembre de 2017, para dar la pe­lea por sus derechos conculcados.

“Bienvenidos a la vulnerabilidad”, dicen los dirigentes Daniel Ríos, Samuel Lucero y David Pardo cuando nos reunimos. Porque no solo se trata de vivir en una de las zonas de sacri­ficio de este país; también de laborar bajo el miedo y las amenazas diarias del directivo, quien también ejerce como director de la posta rural de Loncura donde se desempeñan.

Desempeño difícil

La primera postulación que hizo el departamento de salud para acoger­se a la ley de alivio fue rechazada por Contraloría por estar mal hecha. La segunda, solo contempló concurso in­terno para el director transformándo­se así en el único funcionario de salud de planta en la comuna.

Por ello, Afusam Quintero ha de­nunciado desde su nacimiento -ante el alcalde y su equipo jurídico- estos abusos y como no ha habido respues­ta positiva, ha recurrido a la Contra­loría. De esta manera, estableció una serie de irregularidades, como horas no laboradas por el director José Ace­vedo, por las cuales el organismo con­tralor solicitó su devolución.

A ello se suma que el año pasado se cursó mal el desempeño difícil y se aprobó para menos personas (35 de 44). Por esto, y sin lógica alguna, la Dirección dividió el monto entre los 44, correspondiéndole a cada uno menos del diez por ciento que asigna la ley. La Contraloría ordenó recti­ficar, y dictaminó que al director y a funcionarios de su confianza, no les correspondía la asignación y deberán devolver los recursos.

Otro drama ha sido el proceso de calificación. La Contraloría determi­nó que desde la creación del departa mento jamás se han realizado proce­sos calificatorios, redundando en que no se pagasen asignaciones de mérito durante ocho años. Como también ordenó regularizar, denuncian los dirigentes que la precalificación se efectuó recién a fines de septiembre. “Se hizo firmar a nuestros compañe­ros un compromiso para mejorar y les dieron seis meses de plazo con ese fin”, dicen. Sin embargo, a la semana si­guiente fueron calificados.

Amenaza permanente

Los concursos internos ya no pue­den realizarse porque se cumplió el plazo, pero pueden efectuarse con­cursos públicos. Esa posibilidad es hoy esgrimida por la Dirección, ate­morizando “con que ninguno de quie­nes estamos haciendo problemas, va a quedar”, añaden.

Pese al clima de temor, los diri­gentes siguen adelante. “Vivimos bajo una campaña de terror permanente, pero no permitiremos que nuestros derechos se sigan pisoteando”, afir­man con convicción.

AFUSAM QUINTERO

Soci@s: 48

Presidente: Daniel Ríos

Secretario: Samuel Lucero

Tesorero: David Pardo

INFUSAM Nº28, NOVIEMBRE 2018

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