CONFUSAM exige esclarecimiento total de la muerte, en extrañas circunstancias, de Alejandro Castro, dirigente de Quintero-Puchuncaví

 

DECLARACIÓN PÚBLICA

Santiago, 07 de Octubre de 2018.

En nuestra reciente Asamblea Nacional la dirigencia de la CONFUSAM se refirió a la muerte, en extrañas circunstancias, de Alejandro Castro, dirigente de las y los pescadores de Quintero-Puchuncaví y uno de los principales líderes en las manifestaciones que en las últimas semanas se han realizado en esa zona producto de los gravísimos problemas de contaminación ambiental que dieron lugar a que un número creciente de pobladores del territorio sufrieran las consecuencias expresadas en cuadros de intoxicación aguda que generaron un incremento significativo de la demanda por dicha causa en los establecimientos asistenciales de urgencia y ambulatorios tanto hospitalarios, como de la Atención Primaria.

Las noticias sobre los hechos han permitido constatar que la contaminación en esa, así denominada “zona de sacrificio”, es producto de la actividad industrial de empresas públicas y privadas que en función de su actividad con fines de lucro, han incurrido sistemáticamente en la producción de daño al medio ambiente con consecuencias tanto en el entorno territorial, como y lo que es más grave, en la salud humana, situación conocida ya por años y ante la cual, la conducta de las autoridades de distintos gobiernos ha sido del todo indolente, cuando no, criminal.

Es del todo inconcebible que gobiernos de la ex Concertación y posterior Nueva Mayoría, así como gobiernos de Chile Vamos, sobre la base de privilegiar la generación de riqueza, han hecho la vista gorda ante los graves daños generados por actividades industriales en las “zonas de sacrificio”, dando por sentado que para esas autoridades, el valor de la vida humana es menor que el valor que genera la actividad lucrativa de diversas industrias.

Cono era de esperar, ante el creciente número de personas afectadas por la contaminación en Quintero-Puchuncaví, la comunidad reaccionó activamente con movilizaciones exigiendo solución de fondo al problema medioambiental. En dichas movilizaciones fue notorio el liderazgo de Alejandro Castro quien, con amenazas previas de muerte reconocidas incluso por la PDI y el Ministerio del Interior, aparece fallecido. Este hecho nos recuerda por supuesto lo ocurrido con Macarena Valdés, supuestamente muerta por suicidio, lo que fuera desmentido en una segunda autopsia, situación aún sin esclarecer por las autoridades responsables.

La muerte de Alejandro Castro exige ser esclarecida del todo, a la máxima brevedad y CONFUSAM, organización que ha hecho suya la defensa de un medio ambiente libre de contaminación ambiental, se hace también parte del creciente clamor para que lo ocurrido con el dirigente de los pescadores sea resuelto y en caso de verificarse que su muerte se produjo por la acción de terceros, que se proceda a actuar con todo el rigor de la ley sobre quienes resulten responsables. Por supuesto, honrar la memoria de Alejandro Castro exige terminar de una buena vez con el escándalo de las “zonas de sacrificio”.

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