Tercer Congreso No más AFP y Carolina Espinoza: ” En 2018 gestionaremos una iniciativa popular de ley”

Entre el 12 y 13 de enero  se realizó en Copiapó el Tercer Congreso del movimiento No más AFP. Más de 130 delegados asistieron representando a coordinadoras territoriales y sindicatos nacionales y otros de menor tamaño.

-¿Cuál fue el eje central de este congreso?

-Este Tercer Congreso tenía que ver con reposicionarnos y reorganizarnos desde lo interno,  generando estrategias y también la línea política que nos permita como movimiento enfrentar este nuevo contexto que vemos más adverso que el anterior. Hay consenso respecto a que Chile despertó respecto al tema de las pensiones, pero desde ese momento nuestro movimiento fue víctima de todo el poderío político y económico que buscó invisibilizarnos, desvirtuar nuestro mensaje y desprestigiar a nuestra dirigencia.

Valoramos en el encuentro que se produjeran grandes avances, absolutamente impensados antes del surgimiento de No Más AFP. Lamentablemente, como se estila en este país, estos avances se  convirtieron en parches en la medida de lo posible, para mantener el actual sistema y desoír nuestra a demanda. El Gobierno de la Nueva Mayoría no tuvo los cojones para hacer los cambios, y hoy tenemos un problema consensuado a nivel país, pero que no ha tenido vías reales de solución.

Estos parches no pueden taparnos la boca frente a nuestro grito, a nuestra demanda, y consensuamos en el congreso que se requiere más trabajo de concientización y movilización.

-¿Se analizó en profundidad que implica el nuevo escenario político en el país y qué rol les corresponderá al movimiento?

-Entendemos que como ocurre con otras demandas o derechos sociales, nuestra labor será resistir, y defendernos buscando limitar la tramitación de las actuales tres iniciativas que se heredan de la Nueva Mayoría. Ninguno de los tres proyectos apunta a solucionar la seguridad social. Más encima la visión de la derecha es todavía peor y está latente la posibilidad de que los proyectos se modifiquen aún más en contra de los trabajador@s. Pese a lo anterior, hay expectativas respecto a la conformación del nuevo Parlamento; con  más jóvenes y  mujeres; vemos con esperanza que muchos han declarado que suscriben nuestra propuesta y que -en el discurso-, están dispuestos a defenderla. Sabemos que en este gobierno encontraremos alianzas en la calle con quienes no estuvieron con nuestra propuesta. Lo que esperamos es que esta necesidad de unión que se dará no sobreponga una postura equivocada y prevalezca la propuesta técnica que hemos levantado.

-¿Hubo desánimo en el encuentro al evaluar que la Presidencia del país  la ganó quien estaba más en contra de su propuesta?

-Esperamos en algún  momento que la Nueva Mayoría  tomara nuestra demanda. No es muy alejado de la realidad pensar que si lo hubiese hecho, el curso de las elecciones presidenciales pudo ser otro. Pero Alejandro Guillier fue muy claro en decir que no tenía suficiente acuerdo en su conglomerado para tomar una decisión tan arriesgada.

-¿Este Congreso los encuentra más fortalecidos que las primeras versiones?

-Claro. Los más de 130 delegados acreditados con derecho a voto, representaban a sus colectividades, nadie fue a título personal. Además, para participar había que hacer un precongreso y enviar las conclusiones. Se definieron cupos por coordinadora regional, por sindicato nacional y para los dirigentes de sindicatos que no fueran nacionales; tod@s venían en representación de un colectivo desde Arica a Magallanes.

Este Congreso duró dos días, el anterior (2016) fue solo un día y fue antes que Chile despertara al tema de las pensiones. Hubo gran demanda por asistir yel número de cupos entregados por organización fue bien resistido porque muchos querían más. Pero primó que este era un congreso resolutivo y no un encuentro.

Reafirmamos la autonomía absoluta de cualquier partido político así como nuestra autonomía financiera y una línea de trabajo y desarrollo en esta materia. El financiamiento seguirá siendo obtenido solo a través de la propia organización.

-¿Hubo participantes extranjeros?

-Inauguramos el evento con un panel internacional donde estuvo presente un compañero de Brasil,  una dirigenta de Argentina, y Marcos Kremerman, por Chile. Cada uno dio la perspectiva de qué viene pasando en su país. El tema de la seguridad social trasciende las fronteras y hay una tremenda arremetida contra el mundo del trabajo. Sabemos que hay que globalizar las alianzas y la lucha por la seguridad social.

Los dirigentes sindicales que asistieron nos reforzaron mucho. Dijeron que veían nuestro movimiento con mucho optimismo, pero también que veían a Chile con rabia,  porque aquí se impuso primero este modelo que se  pretende implementar en sus países. Hemos sido pioneros en lo nefasto de la privatización del sistema de pensiones y en la creación de un movimiento que dé la pelea contra ella. Curiosamente los tres presidentes de estos tres países tiene perfiles semejantes: Mauricio Macri, Michel Temer y Sebastián Piñera, todos  empresarios exitosos y que representan al mismo sector político.

-¿Cuál fue el principal acuerdo?

-El plan de movilización y agitación lo aterrizaremos en marzo. También seguiremos con la campaña de sensibilización y de difusión de la propuesta técnica; estamos sacando un segundo tiraje de cien mil cartillas para difundirla en sedes vecinales, colegios y en el espacio que esté disponible. Pero como gran tarea articuladora de nuestra labor este año, acordamos levantar una iniciativa popular de ley,  será como una nueva versión del plebiscito.

Nuestro país no tiene mecanismos de consulta y menos de iniciativas populares que sean levantadas por la ciudadanía, como sí lo tiene otras naciones. Por ello,  de manera autónoma y autogestionada implementaremos este mecanismo y vamos a traspasar la propuesta técnica de un nuevo sistema previsional a un cuerpo legal. La idea es difundirla y que la gente la suscriba como demandante; esa iniciativa popular de ley será entregada luego a las autoridades.

INFUSAM Nº 24, MARZO 2018

 

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