Despenalización del aborto en tres causales: Ahora viene su aplicación

El 14 de septiembre se promulgó ¡Por fin! en nuestro país la ley que despenaliza el aborto en tres causales. Se trata de una larga lucha por los derechos reproductivos en Chile.

“Con esta ley Chile deja de ser parte de los países en el mundo que criminalizan a las mujeres por abortar”, afirma feliz la directora ejecutiva de Miles, Claudia Dides. La ong que encabeza lideró esta gran batalla contra el conservadurismo y el patriarcado en nuestro país.

En ese sentido, resalta que la norma es un gran avance, y a pesar de las restricciones impuestas por el Tribunal Constitucional, “hemos devuelto un mínimo ético a las mujeres y las niñas chilenas”.

Paso a paso…

No olvidemos que uno de los últimos gestos de la dictadura  de Pinochet  antes de dejar el poder, fue derogar la norma que permitía el aborto terapéutico, prohibiéndolo en todas sus formas y convirtiéndolo en un delito. Ya en democracia, se necesitaron 28 años para recuperar ese derecho y ampliar sus causales a tres: violación, inviabilidad fetal y riesgo de vida de la madre.

Desde 1990 fueron casi una treintena las mociones parlamentarias que se presentaron para penalizar o para criminalizar el aborto, lo que demuestra que el tema se discutió largamente, pero con escasos resultados.

Según la socióloga Claudia Dides, nunca estuvo en la agenda concertacionista la temática del aborto, “es más, fue silenciada en las agendas políticas inclusive de los partidos de la izquierda chilena. Este tema remueve los cimientos del patriarcado y pone en el tapete la autonomía de las mujeres para decidir sobre sus cuerpos en el marco de una cultura judeo cristiana, integrista en estas materias”, afirma.

Plantea que el aborto siempre ha formado parte de las banderas de lucha de los movimientos feministas en Chile y en el mundo. Pero que estuvo oculta en el país al igual que las otras temáticas que no interesaban a la clase política ni al modelo económico y social vigente.  Solo empezaron a surgir cuando las organizaciones y la ciudadanía comenzaron a expresar su molestia por los grandes temas abandonados.

Bajo ese paraguas, añade que en 2013 Miles junto al  apoyo transversal de diputad@s, presentaron el proyecto por las tres causales, que -posteriormente- el gobierno de la Nueva Mayoría hizo suyo. En ese sentido, la Presidenta Bachelet solo en su segundo gobierno se compromete con esta demanda que respaldaba casi el 70 por ciento de la población, de acuerdo a encuestas.

Aborto en América Latina

Con esta norma nos ponemos al nivel de los países del continente, ya que solo en Estados Unidos, Cuba, Uruguay, Ciudad de México el aborto es libre, con límite de 12 semanas en los dos últimos casos. En la mayoría existen leyes de aborto por causales.

En Ecuador, Guatemala y Paraguay, por ejemplo, no se permite abortar por violación, pero sí por riesgo de vida de la madre; en cambio en Argentina se autoriza si la mujer fue violentada sexualmente o por existir peligro para la vida de la madre. En Brasil, a su vez, se acepta en tres supuestos: violación, embarazo de riesgo para la mujer y malformaciones cerebrales del feto.

Enfatiza Claudia que la región en general está atrasada respecto a los derechos reproductivos de las mujeres. De hecho, de los seis países en el mundo donde hoy está criminalizado abortar, cuatro se encuentran en américa (El Salvador, Honduras, República Dominicana y Nicaragua); los otros son el Vaticano y Malta.

La objeción de conciencia

En este largo proceso por sacar adelante la ley, por supuesto que el piso tembló fuerte cuando una vez aprobado el proyecto por el parlamento en el mes de julio, senadores y diputados de Chile Vamos concurrieron al Tribunal Constitucional. En su presentación, los congresistas de derecha aseguraron que el proyecto “no despenaliza la ‘interrupción voluntaria del embarazo’, sino que legaliza el aborto directo o provocado”.

Conocidas las experiencias anteriores respecto a fallos del TC, lograr que la naciente norma no fuese objetada se transformó en una verdadera batalla a la que se integraron nuevos actores.

Fue así como 135 organizaciones presentaron sus argumentos ante el Tribunal, en una verdadera maratón que movilizó a partidos políticos, iglesias, ongs, y mundo académico, entre otros. La directora ejecutiva de Miles indica que bajo esta presión social y teniendo como presidente al Ministro Carmona, “fue posible aprobar esta ley porque si hubiese estado presidido por otro ministro era muy difícil ganar”.

Los parlamentarios opositores a las tres causales, también cuestionaron que la norma “manda e impone a terceros la obligación de realizarlo, como prestación de salud, para garantizar así el derecho subjetivo de la mujer y su ejercicio”. Ante ello, el TC resolvió a favor de la objeción de conciencia, considerándola como “de carácter personal” y que podrá “ser invocada por una institución”.

Claudia Dides opina que como en Chile las cosas se hacen en la medida de lo posible, se puso la objeción de conciencia institucional, “como una forma de obstaculizar el ejercicio de la ley y bajo las presiones del lobby conservador en Chile”.

En ese sentido, advierte que será  una limitante al ejercicio del derecho. Expresa que ha sido objeto de estudio en varios países latinoamericanos donde existen problemas al respecto, como en Uruguay. Señala que en estos ha sido utilizada “como un mecanismo para entorpecer la atención de salud de las mujeres”. Asimismo, resalta la importancia de mantener un equilibrio entre el derecho a manifestar la libertad de conciencia y el derecho de las mujeres a acceder a servicios de salud, “seguros y legales y que potencien el derecho a la autonomía y la libertad reproductiva. Y eso está aún por verse en Chile”.

Graves Inequidades

Miles nace en 2010 para defender los derechos sexuales y reproductivos. Desde esa perspectiva mantiene una larga agenda de temas de salud y derechos vulnerados en nuestro país.

En su último informe sobre Salud Sexual y Salud Reproductiva y Derechos Humanos del 2016, levanta información sobre temas que ocultan graves inequidades, como embarazo adolescente, ausencia de educación sexual, violencia sexual, reproducción asistida, parto humanizado y respetado.

Claudia indica que apoyarán las iniciativas que están en el parlamento como matrimonio igualitario, violencia de género e identidad de género.

Infusam Nº 22- octubre 2017

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