Pensiones y sistema de reparto: Derribando mitos

La pelea ha sido durísima y continuará. Ni el Gobierno ni los empresarios, ni la derecha quieren modificar un sistema que tanto daño ha hecho a trabajadores y trabajadoras de este país. Incluso sabiendo que implementar el sistema de reparto ahorraría miles de millones de dólares al Estado en su primera década de funcionamiento, ni aún así están interesados en terminar con las AFP.

Seguramente Ud más de alguna vez ya escuchó que si se terminan las AFP se derrumba el sistema económico de este país, o que el sistema de reparto está caduco y que si se instaura producto del envejecimiento de la población quedaremos todos sin jubilaciones, o quizás qué otras cosas más. Lo cierto es que la campaña de terror para desprestigiar al sistema de reparto y a la Coordinadora “No más AFP” ha sido sistemática, porque quienes defienden los fondos de pensiones tienen el poder político, económico y mediático.

Sin embargo, los cientos de miles de chilenos y chilenas que en las calles han exigido un cambio demuestran que no están de acuerdo con esa visión amedrentadora. Pero lo más importante hoy es que esté informado. Para ello, el movimiento No más AFP ha editado un folleto de 16 páginas que explica paso a paso cómo mejorará su pensión actual o futura si comienza a operar el sistema de reparto. Este puede ser adquirido en las organizaciones como Confusam y tiene un valor de $50.

Las bases de una propuesta

El año pasado la Coordinadora, apoyada por economistas, desarrolló una propuesta de un nuevo sistema de pensiones: de reparto, solidario, y con financiamiento de trabajadores, empresas y Estado. El sistema de reparto concebido por el grupo de expertos asegura una pensión mínima -al día de hoy de 390 mil pesos a quienes hayan cotizado como mínimo por 15 años (no importando el monto de su cotización), así como el equivalente a un sueldo mínimo a quienes por alguna razón no cotizaron. También contempla una tasa de reemplazo que va desde el 50 por ciento del sueldo desde los quince años de cotizaciones hasta el 80 por ciento con cuarenta años y más de aporte. Hoy los pensionados bajo los sistemas de retiro programado o renta vitalicia, reciben pensiones bajísimas. La tasa de reemplazo actual con suerte alcanza a un 15 a 20 por ciento.

Además, a quienes ya están pensionados se les aplicarán las nuevas tablas y la mayoría verá elevados de manera importante los recursos que recibe. Si hay casos excepcionales que están recibiendo montos mayores se les mantendrán, ya que no se le expropiarán sus beneficios a nadie, solo se busca mejorarlos. Y ¿cómo se produce esta maravilla? Fácil, simplemente porque los fondos de las AFP se ocuparán en lo que debiera ser su principal fin: pagar pensiones y no en financiar los negocios de los grandes grupos económicos, como ha sido hasta ahora. Hoy los fondos de pensiones cuentan con la estratosférica suma de 185 mil millones de dólares, equivalente al 73 por ciento del PIB del país.

Derribando fantasmas

Marcos Kremerman, economista de la Fundación Sol, y uno de los creadores de la propuesta, derrumba uno a uno los principales mitos levantados por los intereses que buscan mantener el sistema de AFP. Comenta que las críticas son todas infundadas y que no es necesaria una nueva reforma tributaria para solventar mejores pensiones. Por el contrario, durante la primera década de su funcionamiento el Estado ahorrará miles de millones de pesos. Explica que hoy el Fisco chileno destina un 4.87 del PIB para pagar las pensiones del pilar solidario; mantener el fondo de reserva; a los jubilados de las ex cajas, y sostener las pensiones de las fuerzas armadas.

Este nuevo sistema reduciría en casi dos puntos ese aporte (a 3.07) y solo se alcanzaría el actual nivel en 2026. La idea eso sí, es que después de esa fecha siga aumentando hasta llegar a finales de siglo al 9 por ciento, lo mismo que hoy gastan los otros países de la OCDE. Otro de los fantasmas que se ha construido es que la economía se derrumbará porque el motor son los recursos de las AFP. Al respecto, Marcos manifiesta que lo primero es que las platas de los fondos pasarán a ser administradas por una institución pública, autónoma y sin fines de lucro. Aclara que “no se puede producir una hecatombe en la economía porque lo invertido no se les quitará a las empresas, será un proceso de años utilizar esos recursos en su verdadero objetivo”. También han propuesto como opción que año a año se vaya traspasando solo los montos que corresponden para pagar pensiones y se mantenga el resto como un respaldo. Respecto al tema del envejecimiento de la población, el economista explica que los analistas que presentan como terrorífico el futuro, “hacen una trampa, porque calculan un sistema de reparto puro donde me gasto todo y olvidan que existen fondos multimillonarios en las AFP y que servirán de colchón”.

Concluye Kremerman que los supuestos de la propuesta son muy conservadores. Esta considera un envejecimiento más rápido de la población que el que efectivamente ocurrirá. Además,  añade, restan casi 20 años de bono demográfico que permitirá ahorrar hasta el 2035, momento en que la relación trabajadores activos- pasivos dejará de ser favorable.

Comparación entre sistemas

Sistema de Reparto

-Beneficio definido. La pensión la tienes clara desde el comienzo. Por ejemplo si cotizas 20 años tendrás una tasa de reemplazo del 50 por ciento de tu sueldo con una pensión mínima asegurada, equivalente al 145% del salario mínimo. Si cotizas por 30 años, la tasa de reemplazo es del 70 por ciento.

-Pensión mínima garantizada. Con 15 años de cotización tienes asegurada una pensión mínima equivalente al 145% del salario mínimo. Si cotizaste por 500 mil, te corresponden 250 mil (50% tasa de reemplazo), pero como el mínimo es el 145% del salario mínimo, a cifras de hoy llegarías a $390.000.

-Si cotizas un año. Tu pensión es de un 103% del salario mínimo, llegando actualmente a 277 mil. Por cada año de cotización se va elevando un 3 por ciento tu pensión sobre el salario mínimo.

-Si nunca cotizaste. La pensión que te asegura el sistema es igual al salario mínimo. Actualmente 264 mil. Esta pensión será universal, es decir constituirá un derecho.

-Sistema de reparto con ahorro. Se constituirá un fondo de reserva para hacer frente a las vacas flacas demográficas. No se subirá la cotización a las nuevas generaciones porque habrá ahorro rentabilizado. Este sistema ocupa gran parte de las cotizaciones para pagar pensiones.

-Discriminación positiva de la mujer. Se le compensará por ser mujer considerando que ha sido discriminada con menores salarios y con trabajo no remunerado en el hogar. Así, si cotiza 5 años se le agregan 2 más y si lo hace por 10 años, se le suman 5.

Cuentas individuales

-Contribución definida. En las AFP lo único claro es tu aporte mensual, porque desconoces con cuánto te vas a jubilar.

-No existe pensión mínima garantizada por las AFP.

-Si cotizas un año. No obtienes pensión de las AFP, el Estado entrega una si perteneces al 60 por ciento más pobre. Hoy alcanza a 103 mil.

-Si nunca cotizaste. Hoy la pensión básica solidaria la entrega el Estado siempre que demuestres que perteneces al 60 por ciento más pobre, por lo tanto no es universal. Actualmente alcanza a 103 mil.

-Sistema de reparto puro. Gran parte de las cotizaciones no las ocupa en pagar pensiones sino en invertir en los negocios de los grupos económicos.

-Discrimina a la mujer. Producto de sueldos más bajos y de tener que dejar las tareas remuneradas por el hogar, cotiza menos y obtiene pensiones más bajas que los hombres.

INFUSAM Nº19, junio de 2017

LEAVE A REPLY