2016 fue el año de la Dignidad de l@s trabajador@s públicos que desde ya se preparan a enfrentar con decisión desafíos del 2017

DECLARACIÓN PÚBLICA

Santiago, 18 de Diciembre de 2016.

Sin duda alguna el 2016 será un año de larga presencia en la memoria colectiva nacional y muy especialmente de las y los trabajadores. Este que se termina, fue el tercer y penúltimo año de la administración de Gobierno actual y a no dudarlo está marcado por la profundización en la grave crisis de legitimidad, de credibilidad y de gobernabilidad que afecta a las principales instituciones de la República, léase Gobierno, Parlamento, Partidos Políticos, FF AA, Iglesia Católica, Empresas, fenómeno generado al alero de los fenómenos de corrupción que han estremecido las bases de la institucionalidad, afectando a una de las instituciones más importantes del país cual es la Presidencia. La sensible disminución de la participación de la ciudadanía en las recientes elecciones municipales da cuenta de la profundidad de la crisis en comento y cuyas opciones de solución en el corto plazo no se visibilizan.

Para el mundo de las y los trabajadores, 2016 ha sido el año de la explosión de la demanda NO+AFP, aspiración que dio paso al surgimiento de una coordinación de organizaciones sindicales de los ámbitos público y privado articuladas en torno a la exigencia de instalar un sistema previsional de reparto solidario, instancia que después de años de convocatorias que no fructificaban en mayor número, se vio felizmente sorprendida al calor de sendas marchas de cientos de miles y millones de personas exigiendo NO+AFP, lográndose instalar como tema central del debate político y económico la exigencia de pensiones dignas, obligando a moros y cristianos a pronunciarse, forzando incluso hasta  la propia Presidenta Bachelet a pronunciarse en cadena nacional, claro que no en línea con la demanda ciudadana, sino que opta por la lógica del parche manteniendo intactas la bases del modelo de capitalización individual.

2016 estuvo también marcado por la insistencia del Gobierno en avanzar en las reformas de su programa concretando una iniciativa legal sobre el tema laboral que no cumple con ninguno de los objetivos planteados a los inicios, situación que se reitera en el tema Educación errando un escenario en el cual se integra una reforma tributaria en la medida de lo posible después de una negociación con la derecha en el Congreso.

Es un hito del año que culmina lo ocurrido durante las elecciones de la CUT, proceso cuestionado por todos sus incumbentes incluyendo a las tres tendencias que continúan con el control de dicha organización en beneficio de sus partidos de origen.

Salud pública el 2016 continuó profundizando una crisis sostenida ya por décadas y explicada principalmente por las carencias materiales uy humanas en las que se ha visto sometido el sector en el marco de una política restrictiva de los sucesivos gobiernos pos dictadura, en claro beneficio de la actividad privada en salud, sector cuyas utilidades mantiene una sostenida curva de ascenso en sus ya cuantiosas utilidades, financiadas significativamente con aporte fiscal.

A los puntos señalados, hay que sumar en un sitial destacado lo acaecido en la negociaciones de la mesa del Sector Público durante las negociaciones con el Gobierno por un reajuste salarial decente. Si bien es evidente que las organizaciones debieron nuevamente asumir las cifras impuestas por el Ministro de Hacienda respaldado de manera errada por el Gobierno, ello ocurrió después de sucesivas y estrepitosas derrotas en el Congreso, institución que finalmente terminó por ceder ante la obcecada postura de la máxima autoridad económica del Ejecutivo a un costo político y económico altísimo. En las bases de las distintas organizaciones de la mesa del Sector Público quedó la certeza de una batalla perdida por segunda vez, con diferencias radicales en esta segunda ocasión por cuanto se dio una batalla de características épicas que deja la sensación de haber perdido en lo económico, sí, pero con ganancias netas en lo que a fortaleza, cohesión en la acción y dignidad de trabajadores dice relación, sumado ello a la convicción de estar ya ad portas de una nueva batalla de proporciones épicas de cara a la próxima negociación salarial 2017.

Como se puede desprender de lo anterior, 20717 será un año de complejidades mayúsculas para las autoridades de Gobierno, para el Congreso y para los partidos políticos incluidos los de la oposición, en un contexto marcado a fuego por las próximas elecciones presidencial y parlamentaria, en las que está en juego el premio mayor de la lotería política nacional.

No se exige de mucha capacidad de análisis para tener claridad respecto de los principales desafíos a enfrentar el próximo año ´por las organizaciones sindicales, que en el caso particular de la CONFUSAM incluirá los temas NO+AFP, crisis de la salud pública y en especial, el cobro de la ya cuantiosa deuda contraída por el Gobierno con el personal de los servicios públicos en sucesivas negociaciones fracasadas con las autoridades actuales.